Tecnología en la construcción

La industria de la construcción tuvo un año desafiante pero finalmente positivo en 2021, destacando el crecimiento exponencial de la tecnología en la construcción. La pandemia ha incentivado un incremento en la adopción de herramientas tecnológicas. Por ello, los expertos e inversores empiezan a reconocer la importancia de la tecnología en el sector. La tecnología en la construcción ya no es un ‘deseo’, sino que es una ‘necesidad’. Entonces, ¿Qué pueden esperar los contratistas en referencia a tecnología dedicada a la construcción en el próximo año?

 En esta publicación os presentamos cinco tendencias que los profesionales de la construcción deberían tener en cuenta en 2022.

Un enfoque centrado en buenos datos

La recopilación de datos es diferente al tratamiento de estos, ya que cómo se utilizan y comparten los datos es lo que afectará a su éxito.

Los datos se pueden valorar por las acciones que se pueden decidir gracias a ellos. Para un desarrollo adecuado de rutinas y algoritmos de aprendizaje automático se requieren datos de calidad que puedan enseñar a la máquina.

Una gran parte del problema son los datos «malos», o información que de alguna manera es inexacta o engañosa. Tal y como vimos en publicaciones anteriores, los datos erróneos cuestan dinero a los contratistas en todo el mundo, concretamente 1,8 billones de dólares en pérdidas en 2020. Ese mismo estudio también reveló que los datos erróneos eran responsables del 14 % del retrabajo evitable, lo que suponía 88.000 millones de dólares adicionales en costes.

La necesidad de datos de calidad es clara, hacen falta datos valiosos localizados a lo largo de toda la cadena de suministro. Permitiendo así, obtener beneficio a todos los participantes de la misma, aumentando su rentabilidad y reduciendo el riesgo en cualquier proyecto.

Visualización digital

Otra tendencia actual es la oferta tecnológica en visualización de proyectos y datos que tienen disponible los contratistas, esto les permite utilizar esa información para optimizar y mejorar su trabajo. Es decir, aunque los datos recopilados sean buenos sin las adecuadas herramientas de visualización su aprovechamiento no será totalmente óptimo.

Los contratistas logran acelerar sus procesos implementando tecnología como Building Information Modeling (BIM) y robots que les permiten obtener datos visuales sin dedicar mucho tiempo a recopilarlos.

La visualización mediante drones también permite capturar áreas extensas de trabajo de manera rápida y funcional, obteniendo así más información sobre el terreno donde se está desarrollando el proyecto. La implementación de estas tecnologías en la construcción permitirá a los trabajadores hacer mejor su trabajo.

Inversión en tecnología

El año pasado, hubieron rápidos avances tecnológicos en los lugares de trabajo, en parte debido a la necesidad. Los contratistas se enfrentaron a varios desafíos, el COVID-19 entre ellos, que aceleraron la adopción de nuevas tecnologías.

Esta tendencia se refleja en la creciente ola de firmas tecnológicas que recientemente han tenido exitosas rondas de inversores. Básicamente, dos o tres años de adopción de tecnología en la construcción se han visto reducido a meses debido a la pandemia. Generando una adopción acelerada de las nuevas tecnologías. Este clima (aumento en los ratios de adopción, nuevos clientes, más rentabilidad) ha atraído a nuevos inversores a embarcarse en proyectos en el sector de la construcción.

Impresión 3D

Diversas empresas de construcción están explorando la impresión 3D como una alternativa a las alternativas de construcción más tradicionales, particularmente en áreas donde el uso de materiales tradicionales puede generar problemas logísticos.

Por ejemplo, se planea usar bloques de hormigón impresos en 3D, fabricados en el sitio, para ayudar con la construcción de diversos proyectos ferroviarios. La máquina que imprime los bloques es capaz de entrar en espacios reducidos que, de lo contrario, serían de difícil acceso. Además, se está estudiando si la impresión 3D tiene aplicaciones para la construcción lunar.

Será importante que los contratistas vigilen esta tecnología, ya que el potencial de la construcción impresa en 3D es muy amplio.

Técnicas verdes

Los problemas ambientales son una preocupación para todas las empresas. Los contratistas están trabajando en descubrir cómo generar menos desechos en el sitio y en la cadena de suministro. No solo desde una perspectiva moral y virtuosa sino que existe también un incentivo más financiero para llevarlo a cabo.

En varios listados de las 50 empresas más emergentes de tecnología de la construcción, y de ellas un porcentaje alrededor del 25% al 30% estaban enfocadas en áreas ambientales.

La presión ambiental continuará y comenzará a aumentar, especialmente en el apartado de la producción de materiales de construcción. Esto, forzará a focalizar más esfuerzos en tratar de reducir la huella de carbono y probar nuevas tecnologías.

Las empresas de construcción más establecidas también se están enfocando en objetivos de reducción de desechos. Los métodos y materiales de construcción alternativos, como la impresión 3D y la madera contralaminada (CLT), también pueden permitir una construcción más limpia.

A medida que los efectos del cambio climático crecen en intensidad y prioridad, los contratistas cuentan con una gama cada vez mayor de herramientas tecnológicas para ayudarlos no solo a adaptarse, sino también a abordar las causas fundamentales del problema y construir de manera más ecológica desde el principio. Para los contratistas, el mensaje es ponerse al día o quedarse atrás.

En conclusión, la tecnología ha llegado a la construcción para quedarse.

Desde sistemas que aporten datos, herramientas que permitan visualizarlos, impresión 3D y soluciones centradas en hacer más verde a la construcción junto a un crecimiento en la inversión de capital en empresas tecnológicas para la construcción van a revolucionar el sector y empezar a a asentar las bases de la construcción 4.0